la factura de la luz

1. LA FACTURA DE LA LUZ

Para poder ahorrar económicamente en la factura de la luz lo primero que hay que hacer es entender cómo nos facturan la energía las comercializadoras energéticas con las que tenemos hecho el contrato de la luz.

En este punto no se va a analizar en que se consume la energía, lo que se pretende es optimizar la factura de la luz para pagar menos. Más adelante veremos como conseguir un consumo eléctrico menor, tanto en el hogar como en la empresa.

El primer concepto que hay que aprender es cómo mide la compañía eléctrica la energía que se consume en una instalación. En la imagen se ve un contador de luz eléctrica, junto a la numeración del consumo aparece la unidad kWh, esa es la unidad que marcará en el contador la cantidad de energía que se ha consumido en nuestra instalación (Desde que se instaló el contador).

Para saber lo que se ha consumido en un mes hay que hacer la resta entre la última lectura de contador y la lectura actual. Ese es el consumo que la compañía facturará en la siguiente factura y que se debe comprobar si es correcto.

Para hacerse una idea de lo que es un kWh podemos pensar en cuando encendemos un radiador eléctrico de una potencia de 1000W (1kW), si ese radiador está encendido durante 1 hora se habrá consumido 1kWh de energía.

El cálculo es muy sencillo, basta con multiplicar la potencia del equipo eléctrico en kW por la cantidad de tiempo que está encendido en horas. Consumo(kWh) = Potencia(kW) x Tiempo(h)

Así un radiador eléctrico de 1kW que está encendido durante 4 horas, habrá consumido 4kWh y si conocemos el precio del kWh será muy sencillo saber cuanto nos ha costado calentarnos durante ese tiempo.

Si en un equipo eléctrico no viene indicada la potencia que tiene, se puede medir el voltaje de la instalación(V) y la intensidad(I) que consume y calcular la potencia con la fórmula P = V x I.

También hay que saber que algunos equipos no siempre consumen la misma potencia, por ejemplo una cadena de música consumirá más cuanto más alto se ponga el volumen, con lo que es difícil estimar su consumo real. En este caso hay medidores de consumo que serán los encargados de medir el consumo real de un equipo. Otros ejemplos serían: una estufa que se apaga y enciende a cada rato para mantener la temperatura de la habitación estable, el frigorífico para mantener su temperatura y otros sistemas similares.

2. Partes de una factura

En la siguiente imagen se puede ver una factura que incluye el consumo del gas y de la luz. Los términos que se pueden encontrar en ella son:

Término fijo: También llamado término de potencia. Aquí se paga por la potencia contratada. Se paga siempre y es independiente del consumo eléctrico. Se calcula multiplicando la potencia contratada en kW por el precio que marca la compañía para cada kW/mes o cada kW/día.

Término Variable: También llamado término de energía. Es lo que se paga por la energía consumida y se paga solo cuando se consume electricidad. Se calcula multiplicando los kWh, que ha medido el contador de la luz, por el precio que marca la compañía por cada kWh.

Impuesto sobre electricidad: Es un impuesto que se paga por consumir energía eléctrica. Se calcula incrementando en un determinado porcentaje la suma de los términos fijo y variable.

Alquiler de contador: Es el precio que cobra la compañía por alquilar el contador de la luz al cliente. Por lo tanto las averías del contador no corren de parte del usuario.

IVA: Impuesto que hay que añadir al total de la factura.

El precio del alquiler del contador y del impuesto sobre electricidad los marca el estado y es igual para todos los clientes.

La suma de todos los términos marcará el coste económico a facturar. En la factura se puede ver un ejemplo de cálculo.

Iberdrola manda junto con la factura de la luz un documento con consejos de ahorro de energía y con la información de la generación de energía propia, comparada con la generación global en España. En las siguientes imágenes se puede ver dicha información.

1.4 El contador de la luz

Se pueden encontrar en las viviendas dos tipos de contadores de la luz:

Contador analógico: Es el contador de la luz de toda la vida. Tenía una rueda que se movía gracias al campo magnético que se producía al pasar la energía eléctrica por las bobinas de cable de su interior, y éste marcaba el consumo total de energía en su vida de funcionamiento.

Un operario se encargaba de pasar todos los meses para leer el contador y sabiendo la lectura del mes anterior y la actual, con una simple resta se calculaba el consumo mensual de una vivienda. El aspecto de uno de éstos contadores se puede ver en la figura de al lado.

El contador digital: Es el actual contador de la luz de los hogares, que es tele-gestionado por la compañía eléctrica, permite lecturas de consumo remotas, gestión remota de la potencia contratada por el cliente, lectura de consumo hora a hora y un largo etc. Entre sus características permite controlar lecturas en horarios independientes sin necesidad de dos contadores e incluye el ICP de la vivienda, que ya no es obligatorio tenerlo en el cuadro eléctrico, de hecho puede eliminarse sin problemas. También puede incluir detección de anomalías en la instalación para evitar el típico puente para no pagar electricidad y engañar a la compañía.

En el vídeo se puede ver como hacer saltar el ICP del contador digital y como rearmarlo de nuevo, junto con el gran margen de potencia que se tiene en este caso.