tipos de contratos eléctricos

1. Tipos de contrato en el hogar

Modalidad de contratación

Hay dos modalidades de contratación que se pueden tener en el hogar (<15kW) y que no son aplicables a las empresas. En una modalidad el precio de la energía lo fija el gobierno (PVPC) y en la otra el precio lo negocia el cliente con la compañía eléctrica (Libre mercado).

PVPC: (Precio Voluntario al Pequeño Consumidor). Antes conocido como TUR (Tarifa de Ultimo Recurso). Es el tipo de contrato que tienen los clientes que no se han pasado al mercado libre y se les ha asignado de manera automática una comercializadora de referencia. En este caso quien marca los precios de la energía es el estado. En la actualidad estos precios cambian de hora en hora y se pueden consultar a partir de las 20:00h del día anterior, de manera que se pueden programar los consumos en las horas más baratas. La realidad es que muchas compañías facturan a final de mes los kWh con el precio promedio del kWh a lo largo de un mes y el cliente no se ha de preocupar de los precios del kWh. Es la única modalidad en la que se pueden aplicar los bonos sociales.

Libre mercado: Es cuando un cliente contrata la energía con una compañía que él mismo elige, aceptando ofertas concretas del mercado por periodos pactados, normalmente un año. En este caso el cliente no se puede beneficiar de bonos sociales, ya que pertenece al mercado libre. En la mayoría de los casos la factura sale más cara en este tipo de contrato que en PVPC. Los clientes son cazados en estas tarifas gracias a la masiva presión que hacen los comerciales de las compañías en la puerta de cada hogar, que en muchos casos marean a los clientes con falsos ahorros para que firmen el contrato con ellos.

Tipos de tarificación

Hay varios tipos de tarifas eléctricas aplicables a las modalidades de contratación anteriores, que se determinan fundamentalmente dependiendo de cuanto y como se gasta la energía, es decir, dependen del hábito de consumo de cada hogar.

Los tipos de tarifas eléctricas son:

2.0A: Para potencias contratadas inferiores a 10kW. Se usa en la mayor parte de los hogares. El precio del kWh es el mismo todo el día.

2.1A: Para potencias contratadas entre 10kW y 15kW. Se usa en hogares con altos consumos eléctricos y pequeños negocios. El precio del kWh es el mismo a lo largo del día.

2.0DHA: Para potencias contratadas menores de 10kW y discriminación horaria. Se usa sobre todo en hogares con calefacción eléctrica con acumuladores de calor. El precio del kWh varía a lo largo del día, ver discriminación horaria.

2.1DHA: Para potencias contratadas entre 10kW y 15kW y discriminación horaria. Se usa sobre todo en hogares con calefacción eléctrica con acumuladores de calor. El precio del kWh varía a lo largo del día, ver discriminación horaria.

2.0DHS y 2.1DHS: Como las DHA pero con tres periodos horarios. Es el tipo de contratación menos utilizada y conocida para el hogar. No todas las compañías la ofertan a sus clientes.

Para entender con mayor claridad como funciona el sistema eléctrico español se recomienda ver el vídeo "Quien hace la luz". Se aprenderán los términos: Distribuidora, comercializadora, déficit tarifario, costes de producción, de distribución y otros términos relacionados con el sistema de producción de la energía eléctrica.

También se explica como se establece el precio de la energía de manera diaria.

2. Tarifa nocturna y discriminación horaria

Son tarifas que tienen el precio de la energía mucho más barata en ciertas horas del día, en el que hay menor consumo global, y más cara en el resto de horas. Esta rebaja de precios está justificada, en parte, por la menor pérdida de energía en el transporte cuando menos energía se consume de manera global.

En esta factura se puede ver que hay dos precios distintos en el consumo de la energía, uno más caro y otro más barato.

Esto implica el tener dos contadores de la luz, cada uno de los cuales lleva la cuenta de cuanta energía se ha consumido en cada periodo horario, de manera que luego se puede facturar la lectura de cada contador de manera independiente.

En cualquier caso ha de haber un reloj que controle que contador ha de medir la energía consumida y que le indique al consumidor cuando consume la energía a un precio más económico.

Se utiliza sobre todo en hogares que tienen calefacción eléctrica mediante acumuladores de calor, que acumulan energía cuando la electricidad está más barata, alrededor de un 55% más barata. El inconveniente de esto es la inercia térmica de la instalación, hay que prever con tiempo cuando se va a utilizar (Conectar y desconectar la calefacción con un día de antelación). A la vivienda llega un cable rojo (Cable piloto) desde el cuarto de contadores que lleva la señal que indica cuando se está en periodo valle y cuando en periodo punta.

Para entender en profundidad lo que era la antigua tarifa nocturna y la actual discriminación horaria, que se aplica en las facturas, hay que ver la evolución que han sufrido las instalaciones eléctricas de los usuarios de manera más o menos cronológica:

Tarifa nocturna: (Ya no existe, se explica para entender su funcionamiento). Tarifa valle (Barata) de 23:00h a 07:00h en invierno y de 00:00 a 08:00h en verano, siendo el resto de horas punta (Caro). En este caso por la noche no había límite de potencia, ya que directamente se punteaba el ICP de la compañía, periodo en el que se solía aprovechar a poner lavadoras, secadoras y similares.

Discriminación horaria: Horario valle (Barato) en invierno de 22:00h a 12:00h y en verano de 23:00 a 13:00h, siendo el resto de horas punta (Caro). En este caso hay límite de potencia durante todos los periodos, obligando a contratar más potencia eléctrica al usuario durante todo el día para poder asumir el alto consumo eléctrico de los acumuladores. El número de horas de tarifa valle ha aumentado de 8 horas a 14 horas al día

Problema: Aumenta el precio del término fijo de la factura y con ello el gasto económico.

Solución: Para poder bajar la cantidad de potencia contratada y por lo tanto el coste de facturación, se ha optado por dos posibles soluciones. La primera es bajar la potencia de los radiadores a la mitad cargándolos durante más horas y la segunda es dividir el circuito de carga de los radiadores en dos, cargando de energía primero la mitad de la instalación y luego la otra mitad. En ambos casos supone un desembolso económico para el usuario.

Discriminación horaria con contador digital: En este caso se han sustituido los dos contadores analógicos por un contador digital, que lleva las dos cuentas y tiene integrados dentro el reloj que determina los periodos horarios y el ICP de control de potencia de la instalación. Además desaparece el cable piloto de la instalación, con lo que el usuario tiene que añadir a su instalación un interruptor horario que conecte y desconecte los acumuladores de calor de la instalación. Esto supone de nuevo un desembolso económico para el usuario.

otros recusos

Para ver el coste de la facturación del término variable de la electricidad con tarifa PVPC mira el siguiente enlace:

3. La factura de la luz en la empresa

Este tipo de contrato se utiliza cuando la potencia contratada supera los 15kW.

Los tipos de contrato que pueden hacer las empresas son siempre de libre mercado y dentro de las siguientes modalidades, potencias y voltajes (muchas empresas tienen sus propios transformadores eléctricos):

3.0: Empresas 3-6 periodos horarios >15kW

3.1: Alta tensión 1-36kV < 450kW

6.1A: Alta tensión 1-30kV >450kW

6.1B: Alta tension 30-36kV >450kW

6.2: Alta tension 36-72kV

6.3: Alta tension 72,5-145kV

6.4: Alta tension >145kV

6.5: Alta tension - Conexiones Internacionales

En las instalaciones eléctricas de las empresas no existe ICP, ya que se permite sobrepasar la potencia eléctrica contratada en todos los casos, dentro de unos límites para que no salga ardiendo la instalación. En caso de sobrepasar la potencia contratada se sanciona a la empresa con un sobrecoste en el precio de la factura de electricidad.

Para detectar esos picos de consumo de la instalación, se añade como nuevo elemento de medida el maxímetro, que marca la potencia máxima que se ha consumido durante un periodo continuado de 15 minutos.

En todos los casos se factura tanto la energía activa como la energía reactiva.

Hay que estudiar el siguiente punto para entender estos nuevos términos.